lunes, 5 de noviembre de 2018

DIA 28 .MARAVILLOSA ENTRADA EN ITALIA


DIA 28  .MARAVILLOSA ENTRADA EN ITALIA

.- A cuanto estaremos de la frontera? Le pregunto a un par de hombres que estaban al borde de la carretera.
En un casi italiano me indican señalando hacia delante que a muy pocos kilómetros. Y así fue. Una de esas fronteras que no lo son mas que en el protocolo. Un Stop, unas viejas instalaciones y poco más. Casi que no tuve que parar el coche. Eslovenia quedaba atrás tras enseñarle el pasaporte prácticamente que desde la ventanilla.
Una carretera serpentea rodeada de verdes y frondosos pinares. Hermanos de los que había dejado atrás. No cambió tampoco mucho el acondicionamiento del vial. Como vengo anotando, se gastan estos gobiernos el dinero en otra cosa. No hay muchos carteles y solo en las curvas muy pronunciadas ponen las barras laterales.
                                                      Hospitalidad Italiana en la ALBERGARIA
Vino, Jamón, Pan....  como regalo de bienvenida !!!
Me “presta” que decimos en Asturias, el leer en italiano. El que la publicidad de la furgona que llevo a la proa sea en ese idioma. Voy dejando por los caracteres cirílicos, las erres al revés y los nombres de lectura imposible y fonéticas impronunciables. Estoy en Italia. Entre esa cartelería esperaba algo que me resolviera la noche… hotelito, camping, área para caravanas. Pero no aparecía. Estaba atravesando La Riserva Naturale Della Val Rosandra. Espectacular. Ya fuera de esa reserva un cartel de Albergaria me ponía sobre aviso. Se desviaba un poco de mi dirección al día siguiente hacia Genova, pero no había muchas más opciones. Era alentador el cartel con su camita y su almohada. Había que tomar un desvío y decía que a 12 km. Así que tomé el desvío. Atravesé un bosquete precioso que adelantaba la noche en unas horas dada su frondosidad. Siguiendo sus indicaciones me llevó justo a la entrada de la Albergaria. Un edificio principal y algunos auxiliares. Unos caballos en un cercado y un enorme Samoyedo que perezosamente abandonaba el porche donde sesteaba para venir a recibirme. No había gente pero sí un solo coche aparcado, con lo que aparco al lado. Detrás del perro enseguida una niña con el típico Ciao italiano que para ellos es válido para la bienvenida como para la despedida. Le hablo en español preguntando por la pernocta y es ella la que me inquiere a mí.
.- Do you speak English?, Because I don’t speak very well your españolo, but my mother speak a little bit españolo...
Y ya en su italiano y a voces desde el porche va entrando en la casa para avisarla.
.- Mamma, un uomo spagnolo con una macchina molto bella ..!!!!!
Entre el inglés de la niña y el poquito de español de la madre, vengo a entender que es una granja escuela que no tendrá actividad hasta dentro de unos días. Que aunque el anuncio ponga cama es un standard para todos y que unos tienen y otros no. Su albergaria no. Pero que si me parece puedo acampar en su prado aunque no cree que llegue el cable de corriente. Y lo que es mejor, gratis todo, pues cuando le pregunto el precio, por toda contestación me dice que soy bienvenido. Bonita manera de entrar en Italia.
Al poco ya estaba instalado y empezando a prepararme una cena ligera. Llega el que era su padre – de unos setenta años- y se interesa por la aventura. No hablaba inglés ni el poquito de español de su hija pero es sabido de la facilidad que tenemos españoles e italianos para entendernos. Al poco se va y vuelve con un magnífico plato de jamón y una botella de vino y que tanto uno como otro me dice, lo hacen en la finca. Las instalaciones de los cerdos no llegué a verlas, pero sí los viñedos que rodeaban la granja escuela. Quiero pensar que a los críos que acudan aquí no les dirán nada del origen del rico jamón que me estaba cenando. Cuando estaba empezando a comer vuelve a acercarse otra vez. Esta vez con un pan recién horneado.
.-También hecho aquí, supongo . Le pregunto. Y con una sonora exclamación levantando sus brazos y una sonrisa en su cara, exclama;
.-Certo amico. Quasi tutto esce dalla nostra terra !!!
Le invité a un capuchino al acabar, ya que no quería cenar conmigo. No hubo forma tampoco de que se dejara hacer una foto. Coqueto y presumido me indicaba que era vecchio e mal organizzato per l'occasione . Le entendí perfectamente; que con aquellas pintas de granjero, no!
Dormí en mi tienda rodeado de los caballos y los perros. Naturaleza y buena gente. Lo dicho; Qué buena entrada en Italia!
Ya les había dicho al padre y a la hija que yo me iría muy temprano y que no quería molestar. Por eso me indicaron como se abría la cancela y que la dejara igual. Así lo hice a las 07,30 hr. Cuando abandone la Albergaria, no sin antes dejarles en su porche una lata de fabada con una nota de agradecimiento.


DIA 27 .ESLOVENIA ES TODO VERDE Y AMABILIDAD

DIA 27 .ESLOVENIA ES TODO VERDE Y AMABILIDAD

De todos estos días, en  todos estos   kilómetros, Eslovenia es el país que más me recordó a mi Asturias querida. Incluso mas allá del paisaje y el verde, con sus gentes amables con ganas de ayudar, de agradar. Gentes patinando y en bicicleta por los pueblecitos que atravesaba. No se han gastado un duro en rotondas ni quitamiedos. Ni grandes dispendios en la red de carreteras. No he probado mucho sus autovías, pero la carretera nacional suya vendría a ser una comarcal, y regular, de las nuestras. Algunos grupos de trabajadores se afanan a lo suyo rebacheando y otros con un pequeño tractor desbrozadora, limpiando los márgenes. Conducen con bastante prudencia y la señal de no más de setenta, es la habitual.
El Sygic me lleva a un rio y lago donde se suponía que había camping… y si que acertó, pero todo cerrado. Una pena porque en la orilla había patos, fochas y cisnes muy acostumbrados a los paseantes y ciclistas de la zona. Se me iba echando la tarde encima y en un par de hoteles de polígono donde les pregunté, no les quedaban habitaciones. Opté por salirme de la belleza de aquella “carreterina” en la que se prodigaban grandes esculturas con enormes troncos y meterme en la autovía para buscar un área de servicio de ésas en las que por 50 céntimos te puedes duchar, cafetería de maquina y demás. Seguía avanzando la tarde y no aparecía nada hasta que un gran cartel anunciaba en la siguiente salida un hotel. No lo dudé y salí. Como siempre tengo suerte, allí estaba mi habitación por un precio estupendo en un edificio de madera y cristal. No tenían más que a una familia rusa al completo, muy numerosa, con niños, abuelos y padres.





Fue una delicia sentarme en la terraza de la habitación a fumar una pipada y      escribir mis notas. Carboneros,gorriones, lavanderas, mirlos,herrerillos,petirrojos, andaban también a lo suyo por entre la foresta que
 bordeaba el rio a unos metros.
En esas estaba cuando un ligero toque en la puerta me saca de mis notas e interrumpe el canto de tanto pájaro a mi alrededor. Resultó ser el dueño del hotel. Acababa de llegar y preguntó en la recepción que atendía su hijo, por el dueño del simpático y pequeño coche (nice and small car) y la habitación que le habían dado.
.- Can I invite you to dinner ? Me dice aún aguantando yo la puerta.
Traté de rehusar lo más educadamente posible la invitación, pero fue imposible. Solo había un inconveniente; tendría que ser en 20 minutos pues el quería acompañarme y luego se le haría mas tarde (aún siguen cenando muy temprano en estas latitudes) Teníamos un inglés igual de malo, con lo que nos reíamos mucho de la grotesca traducción que hacía el hombre con la app de su móvil . Después de casi una hora de cena me despedí dándole mi tarjeta y ofreciéndole, como no podía ser de otra manera, mi casa en Asturias.
Para mi sorpresa y después del desayuno al día siguiente al pedir mi check out el camarero saca una nota del mostrador con la firma del tal Andrej con un simple: All O.K. It’s free for Spanish man.
Le debo mucha pastuqui a mi Cirilina. Soy consciente de que estos agasajos son por ella. Yo solo la conduzco.



La tranquilidad total después de una dura jornada

jueves, 18 de octubre de 2018

DIA 26. CROACIA/ SERBIA Y FRONTERAS CASI DE MENTIRA.

DIA 26.  CROACIA/ SERBIA Y FRONTERAS CASI DE MENTIRA.
Yo a las fronteras como la de Hungría con Croacia las considero casi que de mentira. Las instalaciones de Hungría están con pocos efectivos y los Croatas que custodian y vigilan la suya, son pocos más. Al de la caseta de Hungría le hizo gracia la Cirila y desde su asiento con una amplia sonrisa,,, very nice car¡!! Y con un good luck,,,,!! Me devolvió el pasaporte sin más. El Croata de pistola, chaleco antibalas y ametralladora en ristre y cara muy seria ni la Cirila ni yo conseguimos arrancarle una sonrisa. No abrió la boca y todo por gestos que me bajara del coche y abriera el portón de atrás. Así lo hice. Se limitó a mirar por dentro y como quien levanta un mantel con delicadeza, levantó la manta cubre-todo que llevo. Debió de ver tanto cacharro que me mandó de seguido a la caseta final que era de control de aduanas. En su uniforme no había armas. Me pide el pasaporte, casi que ni lo mira pero no me lo devuelve.
.- España…..y con el pulgar señalando hacia abajo. Yo que ni sí, ni que no. Cara de circunstancias y a ver en qué acaba
.- Iniesta…  y el pulgar hacia arriba
.- Aguirre, soy Aguirre, le digo señalándole mi pasaporte aún en sus manos.
Al instante se dio cuenta de que no le iba a seguir el juego con los jugadores de fútbol de mi país.(me enteré mas tarde de que efectivamente el tal Iniesta era un futbolista) Con desgana me da el pasaporte a través de la ventanilla y me señala que continúe. En 50 metros ya estábamos en Croacia.

 Fronteras casi de mentira después de lo visto

 Los inventos de la necesidad...

Me había propuesto llegar a Osijek que es ciudad importante y a una distancia como para fin de etapa. El día transcurre sin novedad, con poco tráfico y carreteras aceptables. Enormes cosechadoras que ocupan bastante más que el carril derecho, hacen esfuerzos para que los de atrás podamos adelantarles.
Yo sabía que no estaban los Croatas muy puestos en esto de los campings así que me procuré un hotelito con el desayuno incluido y la Cirila aparcada debajo de la ventana de la habitación y a la vista de sus cámaras de vigilancia que se apresuró a enseñarme, tanto en su ubicación en la pared como pasando por dentro del mostrador de recepción, en el monitor central.
.- No problem for your car, sir….. all day recording.










 Asi de cerquita duerme la Cirila de mi

Al poco y después de una refrescante ducha –siguen los días con una fortísima ola de calor- bajo al bar. Se había formado una auténtica algarabía de aficionados que ataviados con las camisetas a cuadros rojos y blancos, se ventilaban sus cervezas; en diez minutos empezaba el partido de Islandia contra ellos y el follón iba en aumento. Como sabía que contra eso poco o nada podía hacer, me pedí una cerveza y me acomodé entre ellos. De las poquísimas veces que he visto un partido por la tele con sus espectacular hinchada, tan en directo.                                                                           




Lo tomé como una experiencia sociologica.Me dediqué a fijarme más en un público que vibraba como si realmente estuviera donde yo acababa de estar hace unos días, con sus bocinas, sus banderolas, sus colores… igual que si estuviesen en el campo o en las calles del mismísimo Moscú antes del partido. Cuatro pantallas, una de ellas de colosales dimensiones, hacian que no se escapase detalle de cada patada, de cada pase, de cada falta, de cada gol cantado por estos vecinos de Osijek. Ni que decir tiene que Croacia ganó el partido.
Yo los había visto por la carretera y en la ciudad pero al día siguiente eran muchos más los que adornaban sus coches con banderitas en las ventanas y una especie de fundas con un cierre que forraba, por cientos, los retrovisores de los coches. Pura pasión por los cuadros rojos y blancos después de ganarles a los Islandeses por 1-2.

    La hinchada futbolera Croata,,, tremenda !!!

jueves, 27 de septiembre de 2018

DIA 25 . SÍ. HUNGRÍA ES UN PAIS AMABLE.

DIA 25 . SÍ. HUNGRÍA ES UN PAIS AMABLE.
El país que siempre me recordará a uno de sus ilustres fotógrafos, Nicolas Muller y con él a sus hijos. Pablo Muller con su mujer y sus hijos son, desde hace cuarenta años, parte de mi familia. Cuando atravesaba su país, le enviaba whatsapp a Carmen, muy malita en el hospital.
Como decía en el capítulo anterior, siempre me gustó, siempre me fue grato al margen del consabido turisteo por Buda y Pest, así separado pues no son lo mismo aunque Viajes el Corte Inglés lo venda como tal.
Los campos de esta tierra llana están hermosos. En algunos ya han empezado las cosechadoras a trabajar. Leviatanes de acero que en número de tres o cinco por cada extenso campo, siegan,desgranan,recogen, cargan… faltará poco para que en el mismo campo acaben empaquetando el cereal por sacos o termine el proceso con el corn flakes en su cajita lista para el desayuno de millones de niños americanos.
Voy disfrutando de una puesta de sol preciosa a sabiendas de que no hay camping. Alargando el día hasta llegar a Bekescsaba, donde me alojo en un hotel del centro que según el reclamo tiene el edificio más de trescientos años y ya ha pasado por todo: desde cárcel, hospital, cuartel y ahora magnífico hotel y barato. Con una decoración muy de principios de siglo en el que cada mueble es una obra de arte y donde un servilletero puede tener cien años como mínimo. Fantástico el desayuno con unos huevos con beicon y abundante pimienta negra que ya le ponen en cocina.
Gente amable que me indica la salida, pues la “Mari Pili” se ha levantado de nones y no da con ella. Por mas de diez minutos sigo a un vecino desde el semáforo en la rotonda donde el Sygic se empantanaba, hasta que me dejó en la nacional 47 buscando yo Szeged en dirección a Serbia.
La ruta escogida y por ganar sur, hizo que por muy pocas horas y muy pocos kilómetros, entrar en Serbia




Bajando de Szeged y cerca de Subotica está el paso fronterizo. Lo tiene porque obviamente son países distintos y no están en territorio Schengen en el que con las restricciones que en su momento impusieron, podemos circular con tan solo mostrar nuestro DNI. Pero la facilidad para salir de Hungría y entrar en Serbia fue total hasta el punto de no necesitar bajarme de la Cirila. Muy poco personal pero eso sí, varias cámaras controlaban el flujo de vehículos. Y casi no me doy cuenta de que estoy en Serbia. De casualidad me tocó echar gasolina y el coche que estaba delante de mí llevaba el adhesivo con la SRB. Aproveché que el combustible lo pagaba con VISA para incluir también el distintivo, pues no he sacado moneda local salvo en Rusia y Ucrania.

DIA 24. DE UCRANIA A RUMANIA.

BISONTES ,,,!!!!!!!!!!
DIA 24. DE UCRANIA A RUMANIA.








De oca en oca y de país en país, me toca Rumanía. He pasado por Rumanía en un visto y no visto. Se mantiene el mismo paisaje de cultivos pero ya no en extensiones tan grandes. La poca maquinaria que veo trabajando es a todas luces antigua y mal conservada. La pobreza de este país te sale al encuentro en cada parada. He tardado mas de una hora con un apetito importante en encontrar un sitio agradable para hacerlo. Como llovía torrenciamente a intervalos, me fijaba en las pocas marquesinas para la parada de algún autobús que no alcancé a ver. Tampoco a gente esperándolo. Son éstas marquesinas de bloques y en su día profusamente pintadas con colores estridentes. No hay una repetida pero sí repiten todas en la suciedad que acumulan y el estado de abandono en el que están. Una cosa que me llamó la atención fue el paso de frontera. Ucrania y Rumanía deben de llevarse bien pues en esa especie de tierra de nadie y bajo unas instalaciones igual o peores que las marquesinas de autobús que cito mas arriba, compadreaban tranquilamente unos y otros hasta el punto de que los coches aminoraban un poco y seguían. Y esto lo veía yo parado y enseñando mi pasaporte al guardia de turno al que le hizo gracia el pintoresco vehículo que le tocó en suerte. Yo llevaba la ventanilla bajada pero aun así el tipo me golpeó en el capó del motor con los nudillos y yo entendí que quería que se lo abriera. No. Freno en seco mi ademán de abrir la puerta y bajarme y devolviéndome el pasaporte que no había abierto, dijo un good ok y que siga. Todo esto después de una larguísima espera de mas de dos horas. El personal es el mismo para toda clase de vehículos y lo que es más, para la interminable hilera de caminantes en los dos sentidos que llevan bolsas y mochilas repletas y presumo que pesadas.
Bueno al final ya estaba en Rumanía y trataba de quitarme de la cabeza el prejuicio que de los rumanos tenemos en España. Con tanta noticia de exmilitares organizándose en España para extorsionar y robar. Fue difícil. No lo conseguí a tenor de lo vivido. Al atravesar un pueblo de mediano porte me llamaron la atención unas construcciones que a ambos lados de la calle, hecha un lodazal de charcos y basuras, se alzaban a cada cual más repipi, recargada y grotesca. Con entradas y cierres fastuosos. Con minaretes y torres a título ornamental. Con toda clase de elementos decorativos en chapa zinc o inox, compitiendo con el de enfrente o el de al lado. Muchos de ellos sin terminar pero viviendo dentro. En España había leído ya algo de estos gitanos rumanos, de estas mafias que sin oficio ni beneficio son capaces de construir semejantes bodrios. Muchos de ellos con el dinero de la mendicidad y el robo. Aparqué entonces por llevarme el recuerdo y porque si no lo fotografiaba no se iba a creer. Salvo que ya salió algo en la tele – todo pasa hoy por la tele- un reportaje enseñando aquellas mansiones que en su mayoría son de antiguos militares y hoy dedicados a seguridad y escolta personal más lo que cité antes.
Asi que me bajo y sacando el móvil del bolso, que menos mal que no fue la Nikon, y me disponía al encuadre cuando de no sé donde, un joven grande como un armario de tres cuerpos casi que tira delante de mí su bicicleta al bajarse de élla y se me pone enfrente.
.- Stop, stop… no foto, no telefon ¡!!
Y con la misma me lo meto en el bolsillo y con mi mejor cara de tonto me excuso y me vuelvo a la Cirila. Como para llevarle la contaria a semejante ejemplar o ponerme a explicarle que la via publica , en Europa al menos, y ellos aunque parezca imposible lo son, es libre de ser fotografiado lo que uno quiera.
Por Timisoara fui buscando Hungria que ya en ocasiones anteriores me fue más amable.





LOS PUESTOS AL BORDE DE LA CARRETERA. Delicias gatronomicas


Delante de La Cirila se fué a la cuneta en un funesto adelantamiento. Van como locos ,,,!!!!



 Montañas de SUCEAVA,donde la Cirilator sufrió lo suyo

domingo, 8 de julio de 2018

DIA 23 . UCRANIA

DIA 23 . UCRANIA
La cosa cambia aquí. El paisaje es precioso, el verde exuberante. Todo muy salvaje, muy sin tocar pues el mantenimiento es nulo. Empiezan a verse carros de cuatro ruedas con personas y enseres arriba, a veces tres o cuatro en fila por el borde de la carretera que a su vez está en pésimas condiciones.




                                                        Desayuno en Ucrania
A media mañana me da el alto la policía. Tienen un pequeño caseto con la bandera y un gran cartelón. Un coche viejo aparcado. Son tres de uniforme azul. Me piden cuando orillo –todo por señas- que apague el motor. A medida que ellos sonríen, a mí se me va pasando el susto. Me piden que me baje y ante mi sorpresa se sienta el mayor y le pide al compañero que le haga una foto. Al ver que yo también saco mi iPhone para hacer lo mismo levanta la mano y stop, stop….!!!  Rápidamente me lo meto en el bolso. Se turnan para sentarse los tres y hacerse fotos. Se hacen fotos desde todos los ángulos. No les interesa mi documentación ni papel alguno, la Cirila los tiene completamente abducidos . Seguidamente me indican que me suba y señalándome la pésima carretera, que continúe. Bueno, pensaba yo, no es tan fiero el león como lo pintan.
Pretendía llegar a Kiev pues sabía de dos campings allí. El navegador una vez más se volvió loco pero aprovecho para pasearme por toda la ciudad. Largas caravanas que bordean el río Dniéper en el que los turistas navegan en las barcazas. Ambiente de fin de semana y buen tiempo. Ninguno de los dos campings a los que conseguí llegar estaba abierto y esta vez no tenía la culpa el Sygic, así que salgo del agobio de Kiev y me buscaré la vida ya en carretera.
Cambia el día y se vuelve en tormenta de verano con grandes chaparrones. La carretera sigue infernal. Sin pintar, sin arcén, sin señalización alguna. Desde Yitomir hasta Ternópil han sido los peores 300 km de mi vida. Agujeros en los que cogería la Cirila entera. Coches de alta gama la mayoría rusos que adelantan sin miramientos. Carros por ambos márgenes con familias enteras encima. Camiones y tractores haciendo literalmente lo que les da la gana… si el lado izquierdo tiene menos agujeros, pues van por el lado izquierdo, ya te apartarás tu, pensarán. Restos de cosas que se les caen. Aquí un pequeño inventario de lo que vi: tubos de escape, guardabarros grande de camión, espejo retrovisor, rueda grande de repuesto que unos de un carro estaban tratando de subir. Y también se ha quedado en ese infierno el marco embellecedor del faro de babor de la Cirila. Cuando me di cuenta en el hotel, ya no estaba.
Desesperado, en una de las pocas gasolineras que me encuentro paro para pedir ayuda en el sentido de qué ruta seguir, pues tenía un cruce a 20 km. Allí estaban con sus bocadillos y coca-cola un grupo familiar en el que la chica, bellísima, habla inglés. Sobre el mapa su padre me indica el giro que debo hacer para no seguir en aquel infierno. Haré 130 km más pero merece la pena a riesgo de destrozar la Cirila si continúo por aquella carretera. La chica se interesa por la Cirila, me pide sacarle y sacarse  fotos con ella. Resultó ser una modelo de Kiev. Me enteré por el face en el que convergemos muchos y entró en el UNIENDO CABOS con sus me gusta y todo. 
                                                  Resultó ser una Modelo de Kiev

Pero esta otra ruta aconsejada tenía otra sorpresa. No estaba muy transitada pero sí con muchos viejos tractores cargando enormes rulos de hierba. En una recta veo algo de lío. Un accidente pensé. Pues no, era un pequeño tapón de tráfico que se formaba con un control policial. Aleatoriamente nos paraban. Cuando me tocó mi turno me encontré con un coche de la policía y dos agentes con sus ametralladoras. Todo por señas que apague el motor y que me baje. Señalando las llaves del contacto, que las saque y las coloque encima del capó. El viejo lada que tenía delante estaba en la misma situación que yo. Lo único que dijo entendible para mí, fue passport. A lo que yo muy solícito se lo entrego. Hoja por hoja va pasando todos los sellos y visados y no es por nada pero hay unos cuantos. Me enseña  el de Camboya y me señala. Entiendo que me pregunta algo sobre aquel visado que nada tiene que ver con Ucrania.Me encojo de hombros y solo alcanzo a asentir y decir, yes. Es un hombre joven de unos 40 años, mal afeitado y con lamparones en un uniforme que le queda dos tallas más grande al menos. Me entrega el pasaporte y me señala que abra atrás. Cuando ve el marecumbé que llevo decide no querer saber más y con un gesto me despide.
Algo de miedo, de inseguridad –y vaya incongruencia dicho y pensado delante de gentes que deben velar por ella- sí que me asaltaron. Me di cuenta de que sin poder expresarte, todo por gestos, sería imposible explicar cualquier situación. Estaba en sus manos. Debió de entender que nada podría sacar de un tipo que podría ser su padre en edad y que se dedicaba, vete tu a saber a por qué, a vagabundear por el mundo a la vista del vehículo y de los sellos del pasaporte. La banderita del retrovisor que me obligaron a quitar en la frontera estaba a buen recaudo. Menos mal.
Apareció Ternópil cuando ya se me había pasado el susto. Es ciudad importante  con un lago sobre el que gira la actividad. En una gasolinera muy amable el chico, en un inglés mejor que el mío, me recomendó hotel. Desde la doceava planta de la habitación que me dieron, las vistas eran espléndidas. Una vez instalado bajé a estirar las piernas por las cercanías. En una tienda de souvenirs y por cero coma me hice con algunos regalos. El hombre me regaló una pulsera con los colores azul y amarillo de Ucrania que me apresuré a colgar del espejo, al menos hasta atravesar Ucrania.
.- No Chinese. No chinese en la Ucrania, me decía.
.- People – imposible de entender lo siguiente- y me señalaba con el dedo índice sobre el mostrador .
Y también que las artesanías que le compro estaban hechas con las manos.
Preparo mis notas de este día duro y de contrastes desde la altura de este mastodóntico hotel que tuvo que ser diseñado para el mogollón de hombres y mujeres de las bases comunistas, si no no se entiende .

                                 Detalle de la bujia de estribor completamente consumida
                                          Una odisea el conseguir un par de bujias aqui

DIA 22 . ALTO FRONTERA. ESTO ES UCRANIA “PIJAES” CERO…

DIA 22 .
 ALTO FRONTERA. ESTO ES UCRANIA “PIJAES” CERO…
Buen día. Calor, mucho calor. La calzada sigue a tramos largos ocupada por los camiones y maquinaria de obra. Parece que no les dio tiempo a acabar para el mundial y siguen aún con ello. A primera hora de la tarde estoy a 50 km de la frontera. En las gasolineras ya se ve el movimiento de los que llenan antes de pasar a Ucrania, donde poco, pero es más cara. Yo hago lo mismo y full a tope.
Kilómetros y kilómetros de camiones parados y orillados indican ya la proximidad del paso fronterizo. Como somos más los que salimos que los que entran, se han organizado para en la estrecha carretera, ir en dos carriles. Además de los camiones parados en el inexistente arcén y uno solo en sentido contrario. El atasco es monumental. Al menos 10km de coches y el doble de camiones, vamos prácticamente parados tratando de pasar. Tanto es así que ventanilla a ventanilla les pregunto a un par de señoras de un todoterreno, el significado de una banderita que llevan colgada del espejo retrovisor. No mas de 15 cm. con barras marrones y crema y en letras pequeñas el www 9 de Mayo. Rus. Por Moscú he visto cientos de ellos  en las antenas, los limpias traseros etc. Resulta que es el día de la Gran Guerra Patria, cuando los Rusos vencieron a los alemanes en el 45. Su celebración más grande y festejada. Sin más una de ellas lo desata ,y ya digo de ventanilla a ventanilla, me lo regala. Yo lo ato, al igual que lo llevaban ellas, a mi pequeño espejo retrovisor de donde cuelgan algunas cosas más. Hace el gesto de OK, con el pulgar hacia arriba.
Me regalan la banderita del 9 de Mayo, en el atasco de la frontera


Al final llega mi turno. La policía de frontera rusa revisa los papeles. Todo OK. No tuve ni que abrir el capó. Otra cosa fueron los 50m. hasta llegar al Ejército Ucraniano, pues la frontera la custodia el ejército. Cantidad de soldados armados hasta los dientes en grupos de cuatro o seis, con su casco, chaleco antibalas y por supuesto sus armas, están por todos lados. Estos militares están de mal humor. Hace mucho calor y el equipo debe pesar e incomodarles bastante y estoy seguro de que las órdenes recibidas, también. Se lo toman con mucha, muchísima calma. Delante de mí he visto cómo a una furgoneta tipo familiar y con un matrimonio joven y tres niños de entre uno y cuatro años, con el portabultos en la baca, les hacían sacar a la acera una por una sus bolsas y abrirlas. La madre con el pequeño en brazos trataba de explicarles algo y el militar se limitaba a señalarle silencio llevándose el índice a sus labios. Apañados vamos cuando me toque, pensé. Al de la garita no le debió de gustar mi pasaporte y llamó a uno de los de afuera, le pasó los papeles y éste se acercó a mí. Ni idea de lo que me dijo pero que bajara del coche eso se entendía bien. Hay veces en que lo mejor es estarse calladito y hacer como que no entiendes nada. Esa fue mi actitud. Si no me hablaba en español lo único que voy a entender es lo único que ellos dicen en ingles; passport….
Y asi fue. Por más que quiso explicarme yo no entendía nada ni quería entender. De mala gana me dijo que me situara a quince metros más adelante y le pasó mi pasaporte y permiso de circulación a otro con peor talante todavía. Este me decía open,open,… y tiraba de la manecilla del portón trasero. Yo se lo abrí y rebuscó moviéndolo todo de sitio, no se sabe qué. Al ver en el espejo la banderita que colgué inocente de mí, me hizo el gesto de quitarla. La quité y me la metí en el bolso. Me extendió la mano como para que se la diera. Yo no tenía prisa. La banderita era un objeto mío, no suyo. Le negué con la cabeza y seguí con la banderita en el bolso y llevándome la mano al pecho y en un más que correcto español, le dije: es mío. Es un regalo y un objeto personal, bastante hago con quitarla para pasar la frontera… ante tanta verborrea mía y tan poca compresión para él, la cosa no pasó de ahí. Yo creo que se vio superado por mi firme decisión a no plegarme a su caprichoso deseo. Al abrir el armario donde van mis víveres me hizo sacarlo todo –venganza por la jodida banderita, pensé yo- le llamó la atención la pequeña botella de oliva. Que le echó el ojo vaya. .  cogiéndola la elevó y la puso al contraluz. Era de risa aquello. Me mandó sacar la cocinilla, abrir el compartimento y sacar la botella de gas. Menos mal que era de las azules de Decathlón. Tenía de repuesto una rusa bien roja y bien rusa comprada en una gasolinera por 1 euro, que no vio. Yo no se qué esperan encontrar. ¿Algún dispositivo nuclear ruso dentro de la pequeña botella de aceite?
 Por tener el cálculo exacto miré el Casio de a bordo en el primer control. Cuando al fin me dieron el OK a todo habían pasado 2,25 h. Exasperante.
Sus instalaciones son pésimas y destartaladas. La manu militari está por todos lados. Hay casetas tipo bunkers por las que asoman cañones de diversos calibres. Todo es decrépito y mal conservado. Un prolegómeno de lo que me voy a encontrar.
Es un país muy llano con larguísimas carreteras. Con enormes extensiones de cultivo de cereal y con carruajes tirados por caballos y varias personas y enseres encima. Es un país pobre, muy pobre y muy hermoso.
A media tarde un hotel se anuncia en la carretera principal. Todo aquí al igual que en Rusia nos beneficia con el cambio y con sus precios que al menos a mí, me parecen tirados. Ejemplo el de este hotel que tiene pinta de haber pasado por mejores tiempos: habitación y pollo con ensalada para la temprana cena, 15 euros. Eso sí, no les pareció nada bien lo de la visa. Como les hice ver que si no visa, no habitación…decidió la señora no perder el cliente.
Los 50 km desde la frontera hasta el hotel fueron de una carretera pésima, pero no me esperaba el resto.
 Estos LADA Mdl NIVA de 4 puertas no se comercializaron en España
Aprovechando una sombra en los muchos monumentos a sus caidos en la Gran Guerra Patria

 Tal parecia un MIG sobrevolandonos. Un ruido ensordecedor... es un "respiro" de gas saliendo del fondo de la tierra. Como para meterle cerilla,,,, !!!!